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lunes, 18 de julio de 2011

La Bella Durmiente

Leyenda Inca
Cuentan los antiguos pobladores que un joven llamado Cuynac, atravesando la selva de Huánuco se encontró con una joven, que era la princesa Nunash. Los dos llegaron a enamorarse desde la primera vez que cruzaron sus miradas, y Cuynac construyó una mansión cercana a Pachas, a la cual le puso el nombre de Cuynash en honor de su amada.

La pareja vivió feliz por un tiempo rodeado de servidores y vasallos, pero esta felicidad llegaría a durar muy poco, pues se vio truncada por la oposición de Amaru, el padre de la princesa.

Un día llegó Amaru convertido en un monstruo gigantesco con forma de culebra de cinco cabezas de fuego, e intentó acabar con la vida de su yerno y de su hija, a quienes acusaba de traición. Cuynac, también dotado de poderes sobrenaturales, convirtió a la princesa en mariposa y sí mismo en piedra para no ser atacados por el monstruo, a pesar de conocer la desgracia que trae usar la magia en beneficio propio.

La princesa se valió de su nuevo estado para ir a la selva a buscar ayuda, consiguiendo así vencer al monstruo gracias a los animales del bosque que también habían sufrido durante años la ira de Amaru y clamaban justicia.

Una vez vencido el monstruo, la princesa logró retornar a su estado normal, pero Cuynac no pudo y siguió transformado en roca. Nunash, la princesa buscó al príncipe, y cansada de hacerlo se sentó en una piedra sin darse cuenta de que ya había encontrado a su amado.

Mientras ella dormía escuchó la voz del príncipe que le decía:

-“Amada ya no me busques los dioses han complacido mi deseo ahora soy solo una piedra destinada a permanecer en este estado para siempre, si tú me quieres todavía permanece a mi lado toda la vida en este cerro, y que en las noches de luna se note ante la mirada de la gente como mujer dormida” .

La princesa aceptó la propuesta de su amado y quedó convertida en piedra, lo que hoy es la figura de la bella durmiente. Las noches de luna, los habitantes de la zona pueden contemplar la imagen de una montaña que parece asemejar a una bellísima mujer dormida de largo cabello negro.